"Ya no necesito una vida de excesos para ocultar mi tristeza"

Todo comenzó desde mi niñez, veía pelear a mis padres. Mi papá le era infiel a mi mamá. Para escapar de los problemas que habían en mi hogar, me involucré en las drogas, cigarro y alcohol. Yo pensaba que eso calmaba mi ansiedad. Yo quería ser feliz y formar una familia, pero tuve muchas decepciones amorosas. Por causa de eso caí en una depresión, pensaba que morir era resolvería mis problemas, porque ya no veía ninguna solución para mi vida.


Por medio de una invitación conocí la Iglesia Universal. Puse en práctica lo que me enseñaron y fue así cómo fui libre de la depresión. Hoy no necesito los vicios para ser feliz. Mi familia fue restaurada, existe paz y armonía en mi hogar. Mi interior está lleno de paz y alegría, tengo sueños y metas que quiero cumplir. Pero todo eso fue gracias a Dios, a través de mi fe.


Alex López