Viernes: Pasaba las noches pensando en cómo suicidarme

Desde mi niñez, vi pelear a mis padres a causa de una infidelidad de parte de mi papá. Mientras crecía, los problemas eran cada vez más graves y, por ende, el vacío y la depresión aumentaron. Probé las drogas, el cigarro y el alcohol por curiosidad, pero después se volvieron un refugio que, desde mi perspectiva, creía que así me iba a olvidar de la realidad que estaba viviendo en ese momento.

A pesar de todo mi sufrimiento, me di la oportunidad de conocer una chica con la que pensaba que sería feliz, pero no me correspondió como esperaba y terminé más afectado. Fui involucrándome con más mujeres, pero los fracasos amorosos continuaban y, como era de esperarse, eso me hundía más en los vicios. Destinaba las noches para llorar y para pensar de qué manera podía suicidarme.

Cuando pensé que la única salida era la muerte, conocí la Universal. Quien me invitó, me dijo que ahí encontraría la ayuda de Dios para vencer la depresión, las ideas suicidas, los problemas familias y las adicciones. Tal como él lo determinó, sucedió, pues tras haberme entregado a Él, dejé de usar sustancias para “sentirme bien”. La felicidad ahora está adentro de mí, quiero vivir.

Al poco tiempo, noté que los pleitos en mi casa fueron cesando. Hoy en día, hay armonía, comunicación, amor y respeto. Además, los sueños que hoy tengo, Dios me está ayudando a alcanzarlos



Alex López