"Tenía ganas de tener mi propio negocio pero no tenía fuerzas para salir adelante"

Nunca tuve una vida económica estable, iba de un lugar a otro, nunca duraba en los trabajos.

Me sentía muy frustrada era una situación muy dura y difícil para mi vida.

Tenía problemas con mi familia, porque nada me resultaba, tenía ganas de tener mis propio negocio pero no tenía fuerzas para salir adelante.


Recibí una invitación para participar en la iglesia universal. Fui orientada y comencé a entender que yo podía lograr todo lo que me propusiera, y fue así que sin tener dinero para comenzar, me lancé y se me comenzaron a abrir las puertas que antes estaban cerradas. Abrí mi tienda de confección de ropa, hoy tengo un equipo trabajando para mí, yo me dedico a la parte administrativa de mi empresa y me preocupo que mis productos lleguen bien a mis clientes.

Hoy soy una mujer totalmente realizada, pero no por mis logros económicos, porque no hubiera logrado nada, si Dios no estuviera conmigo. Nancy Sánchez