"Solo Dios pudo sanar la tristeza que cargaba desde niña"

Era una joven muy amargada, sentía mucha rabia por mi madre y mis hermanas, sentía que mi madre no me quería y que solo quería a mis hermanas. Venían pensamientos malos a mi mente, en el colegio tenía un comportamiento y en mi casa tenía otro, me sentía muy angustiada. Para mí, nada tenía sentido


Mi Papá conoció la Universal primero que yo, él me invitó, yo esperé una semana y después me acerqué. Me sentí muy bien y quise seguir asistiendo,. Tomé conciencia de que solamente Dios podría llenar el vacío dentro mío. Seguí buscándolo todos los días y mi comportamiento cambió y fue un día domingo que recibí el Espíritu Santo y fui totalmente llena de alegría, quería hablarle a todas las personas la alegría y la paz que sentía, pedí perdón a mi madre y a mis hermanas.

Hoy tengo mucho amor por mi familia y soy muy feliz de tener la presencia de Dios en mi vida. Celeste Belén