Él transformó mi interior por completo.

Desde niña a los doce años comenzó todo, debido al bullying que sufrí por mis compañeros de curso, me sentía distinta, no quería estar con nadie, quería estar sola, encerrada en mi dormitorio. Escuchaba las constantes peleas que mis padres tenían y eso me confundía aún más, solo quería dejar de existir, era muy grande la angustia y dolor que tenía en mi alma y el no poder ni saber qué hacer para no sentir tanto dolor me desesperaba cada vez más y más. Hasta adulta seguía en esa situación, con mucha angustia, conocí al que hoy es mi esposo, pero seguía de la misma manera, mi esposo era muy indiferente y frío conmigo, esa situación aumentaba más mi depresión, yo quería ser feliz y no sabía cómo.

Recibí una invitación para acercarme a la Universal y me orientaron que realizara el tratamiento para la cura de la depresión,. Fue así que poco a poco me fui liberando de esa presión y angustia que tenía desde niña, hoy soy totalmente libre de la depresión, mi matrimonio también fue transformado. Pero la mayor bendición que recibí fue haber sido bautizada con el Espíritu Santo, Él transformó mi interior por completo.


Tania