Recibí el Espíritu Santo


Sufrí de una maldición hereditaria. No encontraba paz en ninguna parte. Desde pequeño veía que el matrimonio de mis papás estaba destruido, infelizmente vi muchos malos ejemplos. Al crecer, tuve malas experiencias en mi vida sentimental. Yo buscaba ser feliz de diferentes maneras, yendo a fiestas, salir con amigos, pero nada de eso me llenaba, por el contrario, me frustraba aún más porque el vacío seguía estando.


Me invitaron a participar de la Universal, y en ese momento entendí que ese vacío que tenía, debía ser ocupado por Dios. Y fue así que Lo empecé a buscar con todas mis fuerzas y Él me bautizó con Su Espíritu. Gracias a Dios, a través de la Universal. Logré encontrar la paz que buscaba en tantos lados. Hoy tengo una familia bendecida, puedo decir que soy feliz


Benjamín Matamoros