La Terapia del Amor me ayudó a vencer mis miedos


Me casé a los 17 años y con un hijo para criar, tuvimos muchos problemas, ninguno de los dos era maduro, no teníamos tiempo el uno para el otro y descubrí una traición. Perdoné ese engaño, pero, la situación no cambió.

Mi mundo se derrumbó cuando llegamos al divorcio, porque proyectaba toda mi vida a su lado. No me valoraba y cada vez entristecía más.

Yo sabía que una prima tenía problemas en su relación y de repente, la vi diferente con su esposo. Ella me invitó a la Terapia del Amor.

Aprendí que debía sanar de ese dolor y darme valor. Decidí enfocarme en mí. Allí, comenzó mi camino de cura, perdoné, busqué cuidar de mi hijo y pasé a ser feliz. Todo eso, se reflejó en mi exterior, pasé a tener éxito laboral y en otras áreas de mi vida. Al tiempo de participar en la Terapia del Amor, conocí a un gran hombre y esta vez hice las cosas bien. Los dos participamos en la Terapia del Amor. Hoy puedo compartir lo que hay dentro de mí, esa alegría que sólo Dios puede traer.


Viviane