“Intenté quitarme la vida en 3 oportunidades”

Desde pequeña sufrí carencias en mi casa, junto a mi hermana empezamos a trabajar a una edad muy temprana, porque el sueldo de mi papá no le daba para cubrir las necesidades básicas del hogar. Fuera de eso, mi mamá estaba con problemas de salud, se encontraba postrada en cama. Por causa de todos los problemas que había en mi hogar, desarrollé una depresión. Después de un tiempo sufrí un abuso en mi trabajo, y perdí totalmente el rumbo de mi vida, me desesperé a tal punto que intenté quitarme la vida en tres ocasiones. Cada vez las cosas empeoraron en mi vida, mi madre fue desahuciada por los médicos y pensé que mi vida estaba terminada.


Conocí la Iglesia Universal por medio de un programa de televisión, y decidí acercarme. A partir del primer día, sentí que un peso salió de mí, tuve ganas de seguir adelante. El primer milagro que vi, fue la sanidad de mi mamá, se recuperó completamente. Luego los cambios los vi en mi, fui libre de la depresión y de los deseos de morir. Hoy soy una joven feliz, sin traumas ni complejos. Pero la mayor alegría que recibí, fue haber sido bautizada con el Espíritu Santo, Él es quien me da las ganas de vivir.

Esmeralda