"Estaba cansada de tantos problemas. La Universal era mi ultima opción"

Tenía hipertiroidismo, era esclava de tomar remedios controlados y bajé mucho de peso, lo cual me impedía llevar una vida normal, no podía trabajar no podía cuidar a mi hija, y por otro lado mi hija fue detectada con una enfermedad llamada síndrome de west que paralizaba sus articulaciones e impedía que tuviera firmeza en su cuerpo. Fue muy duro escuchar a los médicos que mi hija con doce años quedaría en estado vegetativo, eso fue lo peor que pude escuchar, ya no aguantaba más.


Mi madre conoció la Universal y nos llevó. Escuché con atención al pastor y me entregué por completo a Dios, hice mis propósitos con Dios, seguí asistiendo a la iglesia y creí,

Fue así que no pasó mucho tiempo y mi salud y la de mi hija fue restaurada, ya no tomo remedios, los exámenes arrojaron que las enfermedades que teníamos ya no las padecíamos.

Dios restauró todo en mi vida, pero el regalo más grande que recibí, es tener a Dios dentro de mí, por qué Él es quien me da las fuerzas y sabiduría para vivir día a día los desafíos en la vida. Brenda López