En la Escuela de la Fe, aprendí a valorar mi salvación


Cuando tenía 11 años mis padres se separaron. A partir de ese momento comenzaron los problemas en mi vida, no lograba dormir por las noches y era muy agresiva. Luego de eso, caí en depresión y empecé a tener deseos de quitarme la vida.

Los pensamientos que se me venían a la cabeza, eran que yo era la causante de todo el sufrimiento en los demás.

Fue así que un día escuché hablar sobre el Espíritu Santo en la Iglesia Universal, y mi mentalidad cambió, yo quería tenerlo en mi vida. Fue así que comencé a luchar por mi liberación. Dios quitó de mi toda la angustia y tristeza que cargaba, los deseos de morir se fueron. Al poco tiempo después Dios me bautizó con Su Espíritu, y ahí todo cambió, la alegría y paz que recibí es algo que no se puede explicar. Hoy soy una joven feliz y con ganas de vivir.

Abigail Yañez