"Cuando recibí el Espíritu Santo, conocí lo que era la verdadera felicidad"

Me dominaban los nervios, escuchaba voces, sentía presencias y comencé a sentir un gran vacío. De un momento a otro, mi familia comenzó a destruirse y mis padres quedaron desempleados. Ellos me enviaron a vivir con unos familiares y me sumergí en los vicios.


Conocí la Universal y mi vida comenzó a cambiar, mi familia fue restaurada, yo fui libre de los vicios y económicamente fuimos prosperando. Pero, el vacío seguía en mi interior, ni mi familia, ni las cosas que compraba me hacían sentir mejor. Fue cuando escuché hablar del Espíritu Santo y lo comencé a buscar. Y una transformación completa sucedió en mi vida cuando fui bautizada con Su Espíritu. Hoy ya no existe el vacío tan desesperante que sentía, hoy tengo la felicidad completa. Todo eso gracias a Dios participando en la Universal.

Sra. Marta