"Dios me liberó de todo lo que me causaba angustia"

Sufría con problemas a la vista, no lograba ver bien. Y eso fue causado porque mi columna estaba desecha, mis huesos estaban destruidos, siendo la única solución para los médicos la operación. También sufría de nerviosismo y tenía una angustia constante.

Fue en esa situación que conocí la Universal, comencé a participar de las reuniones y hacía todo lo que me orientaban. Fue así que empecé a ver los cambios, ya no me dolía la espalda y no me estaba costando ver.

Hoy estoy sanada, puedo decir que mi vida y mi interior fueron transformados. Dejé de ser nerviosa, Dios me liberó de todo lo que me causaba angustia. Ahora tengo paz, pero la mayor conquista que tengo, fue recibir el Espíritu Santo.


María