A través de la fe logré conquistar mi propio negocio


Por muchos años estuve trabajando en un lugar donde ganaba menos del mínimo. Quería que mi situación cambiaría, pero no sabía cómo hacerlo. Así me encontraba cuando escuché hablar sobre la Nación de los Vencedores que se realiza los días lunes en la Universal.

Perseverando en Nación de los Vencedores, aprendí a cómo alcanzar todas mis metas económicas y descubrí que la llave para el éxito proviene de la obediencia a la Palabra de Dios. Por este motivo tomé la decisión de hacer un Pacto con Dios y luchar para alcanzar todas mis metas económicas, confiando que Dios me estaría dirigiendo hacía ellas.

Gracias a Dios, hoy mi vida está bendecida económicamente porque he logrado conquistar mi propio negocio y la cartera de clientes está incrementando al paso del tiempo.

En la Universal aprendí que cuando uno deposita su confianza en Dios, lo imposible se convierte posible.